Archivo para Octubre 10th, 2007
Los hombres, esos grandes desconocidos.
Lo primero y principal quiero que quede claro que no tengo nada personal encontra de los hombres, es solo que muchas veces hacen que me vuelva loca.
Como ya sabeis, estoy en camino de comprarme un portátil puesto que el ordenador de mi unidad familiar se me queda obsoleto… te está quedando demasiado Bayo, así que al trapo.
Gracias a Arroz he entrado un poco más en el mundo de Apple y de sus maravillosos productos y, caprichosa de mi, me he enamorado de un G5, pero solo puedo permitirme la mitad de un Macbook -aunque mi madre se está empeñando en que si me compro algo lo pagará ella… y no voy a caer, no, por que esto es cosa mía- . Independientemente, yo ya me había hecho a la idea de ir teniendo mi propio portatil, incluso habia fantaseado con la idea de ir a trabajar por ahí con él… vamos, que me había montado mi cuentecito de la lechera hasta que este mediodía, cuando mi progenitor -ese señor del post anterior, os acordais?- ha llegado de trabajar me ha propuesto de poner el ordenador que antes teníamos en casa -creo que era un pentium 3, o algo por el estilo… el pentium anterior al que tiene todo cristo- en la que era la habitación de mi hermana. “Sólo tienes que comprarle un monitor, un teclado y la unidad de dvd. Ah! Y el ratón”, ha sentenciado. “¿Qué te parece?” Pues no se, padre, habrá que mirarlo… Y tras una breve pausa se ha puesto a medir el monitor que tenemos y a medir en escritorio de la que era la habitación de mi hermana y luego se ha puesto a decirme los pequeños cambios que habría que hacer, cambios insignificantes, haciendo caso omiso de mis palabras, gestos y muecas.
Hace media hora, cuando el meloncete ha venido a hacerme su visita rutinaria antes de irse a su casica, se lo he comentado y se ha quedado sin palabras. Sabía que mi señor progenitor se iba a pasar esta tarde por Ca****** ha hacer unas compras, y cuando estaba con el meloncete en la puerta de casa hablando le he dicho “que te juegas a que ahora llega mi padre con un monitor -de plasma de 15″ [creo que es así, soy un poco lerda en esto de la tecnologia de ordenadores]-” Y que poco me he equivocado! Al poco rato ha aparecido el coche de mi padre, ha bajado, ha cogido algo de los asientos de atrás, ha venido hacia a mí, me ha dado una caja de cartón con un asa de plástico y ha sentenciado “es un monitor. Yo me desentiendo”.
Vamos a ver, si yo se que lo ha hecho con todo el cariño y todo el amor del universo y más allá, si lo se, pero es que es peor que yo, es un comprador compulsivo, no ha podido esperarse a que yo termine de mirar todas las tiendas de la ciudad en busca de una buena oferta, haga mis cálculos y decida si puedo o no gastarme el dinero en comprar un portatil, o tengo que esperarme a encontrar un trabajo nuevo. No lo entiendo, de verdad, no lo entiendo. ¿Tanto le cuesta esperarse y hablar conmigo acerca de lo que necesito/quiero? Lo que yo no quiero es que me sigan tratando como una niña, y menos que compre cosas cuando yo tengo el dinero y la decisión de comprarme lo que sea -lo que sea tampoco, pero me entendeis.-
Y ahora me toca lidiar con mi progenitor y mi progenitora, que es lo más me apetece en estos momentos… En fín, que ya os contaré cuando pueda, por que este fin de semana es el Funtastic y allí estaré yo con la niña de mis ojos -mi cárama-.
Sed buenos/as.