Balance de blancos

Archivo para Julio 13th, 2008

Quiero regresar

con 6 comentarios

Llevo ya un mes puteada en el trabajo. Desde que se fue aquella compañera soy yo la que está haciendo más horas que un sereno. Horas extras que me pagan en días… Ah, no! Que ahora resulta lo que hago no son horas extras, lo que hago son mis 24 horas semanales en pocos días. Y todo eso sin sentarse nadie a hablar conmigo para ver que me parece la cosa… genial, ¿verdad? Y el viernes que viene reunión SUPER-IMPORTANTE a la no puede faltar nadie. ¿Y quién NO va a ir por qué lleva desde que entró -hace 7 u 8 meses- pidiendo el 18-19-20 de julio libres ya que tiene una boda el León? Yo. Y me suda ** **** lo que me digan los jefes supremos del cotarro. Estoy hasta las narices de ser la pringada de turno.

Este fin de semana ha sido de 4 días, por el rollo ese de las extras de mierda, y en esos días lo he pasado muy bien y muy mal. Muy bien porque me he tomado unos refrescos -a veces soy sana y todo xD-, cenado e ido de conciertos con amigos y muy mal porque… según Vic soy imbécil.

El tema es el siguiente. Su hermana va a ser mamá. Al principio les dijeros a los padres que iban a tener un niño. Bien, vale, un niño. Todos contentos -nos daba un poco igual, nos alegramos por el hecho en sí-. Ahora, de repente, resulta ser una niña. Todos, por lo visto, más contentos todavía -en parte yo me alegro más, por que sino, los abuelos por parte de padre iban a dar morcilla con el niño y el carné de socio del club de futbol de marras y un largo etc-. Bien, pues la niña ya tiene nombre.

Nos enteramos el viernes, en una fiesta familiar. Estaba tranquilamente comiendo cerezas cuando viene él y me dice que la chiquilla ya tiene nombre pero que “a tí no te va a gustar nada”. ZAS, en toda la boca. Se llama como su maravillosa ex. Que bien me sienta a mí eso, oye. Intento sobreponerme al golpe intentándole no darle ninguna importancia, me levanto y voy con él a donde estaban mis cuñados, su madre y una tía y no se le ocurre soltar otra cosa mejor que “a ella no le gusta NADA el nombre, jeje”. Claro, todos se me quedaron mirando con cara de “y eso por qué?” Yo sin habla, mirandole con cara de WTF! Y ella me dice “elegimos ese nombre por que nos gustaba, y por no conocíamos a nadie que se llamara así, salvo aquella chica con la que salió V. hace tiempo.” La tía suelta “ah si! aquella que vino un par de veces en reyes! Qué maja que era! Me caía muy bien. Cuando nos cruzamos por el pueblo todavía me saluda. Es muy maja” Y su hermana “Sí? Que maja! Yo si la veo no se si me acordaré. Bueno, tenía unos ojos preciosos…” V. “sigue igual que siempre, no ha cambiado nada”.

Yo mientras me sentía como Pepita Pulgarcita… cada vez más y más pequeña entre tanta alabanza a la otra. Hadta que mi cuñado me mira y dice “bueno que, cambiamos de tema?” y yo no pude evitar soltar “no, no importa, ya me voy yo a otro sitio y podeis seguir hablando de este tema” ….. …. …. silencio incómodo en el que se aprovecho para disolverse el grupo.

Ahora podeis juzgar y soltar que soy imbécil. Mientras, cada vez que alguien nombre la futura niña, en mi interior se romperá algo y mi gesto, inconscientemente -o no-, cambirá a serio o a una falsa alegría.

Escrito por Bellafer*

Julio 13, 2008 a 8:26 pm

Escrito en General